La Danza de los Gañanes en Tetelcingo Morelos

Alicia M. Barabas

El tercer grupo de danza presente ese mismo día de la fiesta lleva el nombre de Gañanes, gayonexte, y sus miembros bailan vestidos como peones de hacienda. Mediante una simple coreografía, jóvenes, niños y adultos danzantes se retrotraen al tiempo en que sus antepasados –hasta la generación de sus abuelos– trabajan en las haciendas. También en este caso, los dos grupos de protagonistas históricos aparecen claramente definidos; los bailarines que representan a los peones giran sobre sí mismos envueltos en amplios sarapes y cobijas, en tanto que a su alrededor otros hombres con chaparreras de cuero (los capataces) los conducen como si fuera un rebaño.

Tanto el arribo como la salida de este grupo del atrio de la Iglesia de los Reyes es precedida por una yunta de bueyes que busca recordar el duro trabajo en los surcos. Durante el tiempo en que se desarrolla la danza, un aguatero, portador de una olla de barro, reparte agua entre los cansados trabajadores, ahora bailarines. Hasta hace pocos años la representación agregaba un grupo de hombres vestidos y pintados como mujeres, adornados con moños y sombreros de plumas, que imitaban a las damas “catrinas” de las haciendas. Así, la Danza de los Gañanes intenta expresar los conflictos interétnicos y de clase desarrollados a partir de la instauración de la situación colonial.

Las danzas y los rituales que realizan los nahuas de Tetelcingo constituyen una apelación a la memoria y se manifiestan como un importante mecanismo dinamizador de la identidad nahua, así como una forma de autoafirmación grupal que contribuye a proporcionarles un más digno acceso al futuro.

Alicia M. Barabas. Licenciada en ciencias antropológicas por la Universidad de Buenos Aires. Maestra y doctora en sociología por la UNAM. Profesora investigadora emérita del INAH. Investigadora nacional nivel III, SNI-CONACYT.

Tomado de Alicia M. Barabas, "Rituales contemporáneos de los nahuas de Tetelcingo, Morelos. Parte 4", Arqueología Mexicana, núm. 196, pp. 14-15.