Las fiestas de las veintenas

Enrique Vela

Veintena 1: atlcahualo (ca. 26 de febrero- 17 de marzo). Los ritos estaban dedicados a los tlaloques.

Veintena 2: tlacaxipehualiztli (ca. 18 de marzo-6 de abril). Asociada con Xipe Tótec. Los ritos consistían principalmente en el sacrificio de prisioneros de guerra.

Veintena 3: tozoztontli (ca. 7-26 de abril). Se dedicaba principalmente a Coatlicue. Se celebraban las cosechas y la abundancia de maíz.

Veintena 4: huey tozoztli (ca. 27 de abril-16 de mayo) . Los ritos estaban esencialmente dedicados al maíz en sí, por intermedio de Chicomecóatl y Cintéotl.

Veintena 5: tóxcatl (ca. 17 de mayo-5 de junio). La fiesta estaba dedicada primordialmente a Tezcatlipoca y Huitzilopochtli.

Veintena 6: etzalcualiztli (ca. 6-25 de junio). En su conjunto, las fiestas estaban dirigidas a la celebración de la abundancia. En ellas se retribuía a Tláloc.

Veintena 7: tecuilhuitontli (ca. 26 de junio- 15 de julio). La fiesta más importante estaba asociada a Huixtocíhuatl, la diosa de la sal y de las aguas saladas.

Veintena 8: huey tecuílhuitl (ca. 16 de julio-4 de agosto) . Los ritos estaban dedicados principalmente a Xilonen y a Xochipilli.

Veintena 9: tlaxochimaco (ca. 5-24 de agosto). Las flores eran el principal componente de las fiestas de esta veintena. Por la mañana, las primicias de las flores eran ofrecidas primero a Huitzilopochtli y después al resto de los dioses.

Veintena 10: xócotl huetzi (ca. 25 de agosto- 13 de septiembre). Se derribaba el tronco que había sido colocado en el Templo Mayor en la veintena anterior. Se ayunaba durante tres días en honor a los muertos y el día de la fiesta todos subían a los techos de sus casas y llamaban a sus muertos.

Veintena 11: ochpaniztli (ca. 14 de septiembre-3 de octubre). Es posible que en un principio ochpaniztli fuera la primera veintena del año; así lo indican las diosas a las que están dedicadas las fiestas y las características de los ritos que se llevaban a cabo. Los ritos de ochpaniztli estaban esencialmente dedicados a las deidades de la tierra, el maíz y el agua. Tras ocho días de ayuno y penitencia se sacrificaba a una esclava que personificaba a Atlantonan, “nuestra madre del agua”: se rompía el ayuno pero sólo se podían comer tortillas, tomates y sal. Al día siguiente se sacrificaba una muchacha de unos 12 o 13 años, que representaba a la diosa del maíz, Chicomecóatl, “7 serpiente”.

Veintena 12: teotleco (ca. 4-23 de octubre). Los ritos principales se enfocaban en dos aspectos: la llegada de los dioses a la tierra y la celebración de Huehueteótl, “dios viejo”, dios del fuego terrestre.

Veintena 13: tepeílhuitl (ca. 24 de octubre- 12 de noviembre). Las fiestas estaban asociadas principalmente a los tlaloque, a los que se les festejaba en su aspecto de cerros, pues se creía que en ellos se almacenaban las aguas.

Veintena 14: quecholli (ca. 13 de noviembre- 2 de diciembre). Las fiestas estaban divididas en dos partes: tlacoquecholli, “mitad de quecholli”, y quechollami, “termina quecholli”. En la primera parte se fabricaban flechas en el templo de Huitzilopochtli y en el decimoprimer día se honraba a los guerreros muertos.

Veintena 15: panquetzaliztli (ca. 3-22 de diciembre). Las fiestas estaban dedicadas al dios tutelar de los mexicas, Huitzilopochtli.

Veintena 16: atemoztli (ca. 23 de diciembre- 11 de enero). Estaba dedicada esencialmente a los tlaloque, auxiliares de Tláloc y dioses de las montañas y de la lluvia.

Veintena 17: títitl (ca. 12-31 de enero). Estaba dedicada primordialmente a celebrar a Ilamatecuhtli, “señora vieja”, una advocación de Teteo innan, “la madre de los dioses”, así como a Mixcóatl, prototipo de los guerreros muertos en combate.

Veintena 18: izcalli (ca. 1-20 de febrero). Las fiestas estaban encaminadas a la celebración de Xiuhtecutli, dios del fuego. Nemontemi (ca. 21-25 de febrero). Para ajustar el transcurso del año solar con el xiuhpohualli, formado por 18 veintenas (lo que da un total de 360 días), tras izcalli, la última de las veintenas, se añadían 5 días. Éstos eran llamados nemontemi, “allí completan en vano”, cinco días considerados aciagos o nefastos, durante los cuales la gente se abstenía de realizar cualquier actividad importante.

 

 

Enrique Vela. Arqueólogo por la ENAH, editor, desde hace 30 años trabaja en el ramo editorial.

 

Vela, Enrique, “Las fiestas de las veintenas”, Arqueología Mexicana, edición especial núm. 75, pp. 19-21.