Los dioses del maíz

Enrique Vela

Es posible que el culto al maíz se haya originado en las épocas en que la planta fue domesticada y se convirtió en parte importante de la dieta de las sociedades mesoamericanas. Sin embargo, las primeras representaciones conocidas de deidades asociadas a la planta se encuentran entre los olmecas. En ellas el dios del maíz muestra una espiga que emerge de una abertura en la frente, que representa las hojas abiertas de la planta, lo que sugiere que la cabeza es una representación de la mazorca completa. Estas representaciones tal vez aludían al maíz maduro, pues el tierno o joven se mostraba sin la espiga surgiendo de la frente y con el cráneo deformado hacia atrás. Esta idea de deidificar al maíz en sus distintos estados de desarrollo prevalecería entre las culturas mesoamericanas de las épocas subsecuentes.

De la hasta cierto punto esquemática representación de los atributos del maíz en la época olmeca, se pasó al uso de imágenes más obvias entre los grupos de los periodos posteriores; cabe hacer notar que uno de los rasgos distintivos de las deidades del maíz entre los mayas son precisamente las hojas de maíz que brotan de su cabeza.

Imagen: Hacha con motivos relacionados con el maíz y la vegetación. La Venta, Tabasco. Museo Nacional de Antropología. Foto: Gerardo Montiel Klint / Raíces.

 

Enrique Vela. Arqueólogo por la ENAH, editor, desde hace 30 años trabaja en el ramo editorial. Editor de la revista Arqueología Mexicana.

Esta publicación puede ser citada completa o en partes, siempre y cuando se consigne la fuente de la forma siguiente:

Vela, Enrique, “Los dioses del maíz”, Arqueología Mexicana, edición especial, núm. 98, pp. 62-65.