La presencia del chile entre las culturas mesoamericanas es milenaria. Aunque no se han encontrado aún pruebas de ello, es posible suponer que el aprovechamiento de los distintos tipos de chile se remonta incluso a las épocas en que los grupos que habitaban el territorio nacional tenían un modo de subsistencia basado en la caza-recolección y eran nómadas.
El mole es el platillo mexicano por excelencia, mezcla de una notable cantidad de ingredientes, que le dan su color y sabor finales, y entre ellos predomina el chile.
Aunque el chile aparece poco en los mitos indígenas modernos –en comparación con el maíz, por ejemplo– resulta sin embargo notable por varias características.
En la época prehispánica no era raro asociar el nombre de las poblaciones a elementos naturales, como algún animal o alguna planta, entre ellas el chile.
A la escala de picor del chile se le conoce como escala de unidades Scoville y es un sistema de medición inventado durante la primera década del siglo XX.