En este año de 2025 vuelve una vez más el debatido asunto de la celebración de los 700 años de la fundación de la capital mexica. Esta efeméride nos lleva a formular aquí algunas ideas básicas sobre aquel momento primigenio, no sin antes advertir que nos parece vana la búsqueda de un día y un año exactos para un acontecimiento de esa índole. Por lo general, las ciudades de la antigüedad no nacían y crecían de la noche a la mañana, sino que eran el producto de procesos graduales y multifactoriales cuyo origen siempre resulta incierto.