• 13-ago-2020

Jaguares y pumas en Tula

Rafael Cobos

Jaguares y pumas de Tula y Chichén Itzá. Semejanzas y diferencias

Las representaciones de los felinos en esta ciudad pueden clasificarse en dos grupos principales: en portaestandartes y como elementos decorativos asociados a la arquitectura de un edificio. En cuanto a los portaestandartes se conocen tres de ellos, dos de los cuales fueron localizados en el Barrio de Iturbe, al noroeste del centro de Tula, y el otro en la plataforma superior del lado sur, asociada con la cancha del Juego de Pelota I, al norte del Edificio B. Los tres portaestandartes en forma de jaguar se encuentran en posición sedente, tienen las patas delanteras extendidas y las traseras dobladas; además, llevan gruesos collares, divididos en secciones, de los cuales cuelgan pectorales en forma de corazón –en los procedentes del Barrio de Iturbe– y lo que parece ser una mariposa –en el tercer portaestandarte. Los tres muestran orificios, seguramente para colocar estandartes: los del Barrio de Iturbe entre los hombros y el otro en el lomo.

Sobre los elementos decorativos asociados a edificios sabemos de dos lápidas asociadas al Edificio B o de Tlahuizcalpantecuhtli. La primera tiene forma rectangular y en la parte central e inferior se esculpió la imagen de un felino, que puede ser un jaguar o un puma. En la segunda lápida se ve claramente a un felino caminando hacia el lado derecho y con una cuerda alrededor del cuello. Es probable que la lápida formara parte de uno de los cuerpos del Edificio B, en el que se representan jaguares o pumas en la misma actitud dinámica.

El Edificio B muestra cinco cuerpos escalonados y una escalinata en su lado sur. Los cinco cuerpos tienen taludes ligeramente inclinados y en los dos primeros cuerpos inferiores, en el este, se ve una serie de pumas y jaguares en actitud dinámica, como si estuvieran caminando, según lo indica el espacio abierto entre las patas y el aparente movimiento de las colas. La mayoría de los felinos porta gruesos collares.

Imagen: Izquierda: Portaestandarte con forma de jaguar. Tula, Hidalgo. Museo de sitio de Tula, Hidalgo. Derecha: Jaguar o puma caminando, como lo indican la cola hacia arriba, la boca abierta y la posición de las cuatro extremidades, en otro (derecha). Edificio B, Tula, Hidalgo. Museo Nacional de Antropología e Historia. Fotos: Marco Antonio Pacheco / Raíces.

 

Rafael Cobos. Doctor por la Universidad de Tulane, Nueva Orleans. Profesor investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán, Mérida. Trabaja en el occidente de Yucatán y norte de Campeche.

Cobos, Rafael, “Jaguares y pumas de Tula y Chichén Itzá. Semejanzas y diferencias”, Arqueología Mexicana, núm. 72, pp. 35-39.

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El jaguar en el México prehispánico