En el imaginario de diversas culturas de Mesoamérica el cerro del origen, el de los mantenimientos, el Tonacatépetl mexica o el Witz maya, contenía en su interior el origen de la vida.
En sus manifestaciones artísticas, los mayas revelaron múltiples detalles físicos de los miembros de su sociedad, inclusive deformidades y patologías que representaban una conexión con sus dioses.
El uso que los pueblos indígenas dieron a los códices como prueba legal ante los tribunales españoles, es una muestra de su adaptación a la justicia colonial durante el siglo XVI.
Del gran desarrollo alcanzado por esta compleja sociedad son magníficos testigos los vestigios de sus principales ciudades, como Tzintzuntzan e Ihuatzio.
Muy lejos de simplemente "tener'' un cuerpo somos un cuerpo, pese a que en la sociedad occidental moderna estamos acostumbrados a pensar en él como simple accidente de la naturaleza.