En esta edición se presenta por segunda ocasión el conjunto completo de los objetos de la tumba 7, que se encuentra ahora resguardado y en exhibición en el Museo de las Culturas de Oaxaca.
Los tlatoanis tenían el máximo cargo en la jerarquía política, al que sólo tenían derecho aquellos que eran descendientes del primer tlatoani. Además de esta pertenencia al linaje, eran condiciones para aspirar al trono poseer las cualidades necesarias para ejercer con prudencia y eficacia el poder.
Ponemos a disposición de nuestros lectores los sitios mexicanos que han sido incluidos en la “Lista de patrimonio mundial” de la UNESCO, así como aquellas expresiones consideradas en la “Lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad”.
El lugar que el maíz ocupó entre las culturas prehispánicas rebasa el ámbito de la subsistencia, pues se encontraba inmerso en las concepciones cosmológicas, marcaba el ritmo de su cultivo y cosecha, la vida ritual y el desarrollo del resto de las actividades productivas.
La función primaria del adorno del cuerpo es establecer una suerte de identidad social, pues quien lleva un cierto tipo de prendas u ostenta alguna modificación intencional de su apariencia lo hace a partir de pautas culturales compartidas con los miembros de su grupo.
En este número se presenta un panorama general sobre esos tres productos, que incluye una síntesis sobre su importancia, tanto en México como en el mundo, una breve reseña histórica, su descripción taxonómica y un catálogo de las especies cultivadas en México.
Pocas regiones mesoamericanas tienen la profundidad histórica que posee el territorio que ahora ocupa el estado de México: en él se encuentran vestigios que conservadoramente abarcan alrededor de 22 000 años.
A lo largo de su historia prehispánica el territorio mexicano fue escenario del desarrollo de un amplio y variado conjunto de culturas que abarcan desde grupos nómadas de cazadores-recolectores hasta sociedades sedentarias y agrícolas.
Se presentan, en forma cronológica, los principales sitios arqueológicos de la ciudad de México: Templo Mayor, Tlatelolco, Cuicuilco, Mixcoac, Cerro de la Estrella, Santa Cruz Acalpixca, Pino Suárez, Chapultepec, Metro Talismán, así como las llamadas Ventanas Arqueológicas prehispánicas y coloniales.
La presencia del chile entre las culturas mesoamericanas es milenaria. Aunque no se han encontrado aún pruebas de ello, es posible suponer que el aprovechamiento de los distintos tipos de chile se remonta incluso a las épocas en que los grupos que habitaban el territorio nacional tenían un modo de subsistencia basado en la caza-recolección y eran nómadas.
Los códices son fuentes históricas de primera mano en los que las sociedades indígenas, por intermedio de escribas con la habilidad para pintar con gran maestría, dejaron constancia fiel de sus logros y avances culturales y científicos e informaron sobre una multitud de aspectos, como las creencias religiosas, los ritos y ceremonias, la historia, el sistema económico y la cronología.
La religión ofrecía a la sociedad mexica una visión del mundo completa y coherente, donde aun los misterios y las dudas tenían cabida y aceptación. Podemos, entonces, entender el impacto desconcertante que causó en el ánimo de los indígenas la imposición de una religión y de una cultura extrañas.