El consumo de bebidas alcohólicas es una tradición de hondas raíces en México. En la época prehispánica esas bebidas, de las cuales la más destacada es el pulque, se consumían bajo estrictos parámetros y en un contexto esencialmente ritual.
La historia nos dice otra cosa. Los mexicas buscaron la protección del poderoso señor de Azcapotzalco, Tezozómoc, quien les asignó tierras en los límites de su territorio, en medio del lago de Texcoco.