Al ser la expresión física y material de los grupos domésticos, la casa representa un referente esencial para clasificar las creencias y prácticas que constituyen las sociedades humanas.
El Edificio 6 constituye una modalidad en las costumbres funerarias respecto a la construcción de tumbas al interior de un edificio piramidal, que se utilizó para albergar a los personajes que pertenecían a la elite zapoteca de Atzompa.
La zona nuclear de Potrero de Payogasta cubre una superficie de 250 x 80 m y en ella se levantan cerca de 90 recintos con 50 estructuras distribuidas en tres conjuntos bien definidos, emplazados al norte, sur y este.
Las exiguas dimensiones de la Isla de Sacrificios – de apenas 340 x 205 m— no corresponden con su enorme trascendencia a todo lo largo de la historia de México.
La historia ocupacional de la Estructura III de Calakmul cuenta con por lo menos dos etapas principales: la primera se relaciona con los mascarones de estuco y en la otra la fachada del edifico sufrió cambios notables que incluyeron la “matanza” y cobertura de los mascarones.
Las cofradías ayudaban a las personas a enfrentar las vicisitudes de los tiempos y aminorar el temor ante la enfermedad y la muerte, así como a asegurarles la asistencia espiritual que les permitía obtener la salvación de su alma.
En 2012 se realizó el rescate arqueológico de una tumba prehispánica en la región chocholteca de Oaxaca, un esfuerzo conjunto entre el INAH y la comunidad por investigar y preservar el patrimonio arqueológico de una región poco explorada.