Arqueología Mexicana, al desarrollar monográficamente en este número el tema del tributo en los antiguos estados indígenas, encuentra en estos cuadros una utilidad adicional: la de orientar a sus lectores.
A principios de 1737, a la nutrida lista de enfermedades contagiosas sufridas por los habitantes de la capital novohispana desde la conquista, se sumó una nueva epidemia de matlazáhuatl (tal vez una especie de tifo).
Para propósitos de investigación todos los sitios arqueológicos son importantes; la riqueza de cada lugar radica en la información histórica y cultural que ahí se conserva.
En Mesoamérica, al menos hacia el Posclásico Tardío, diferentes tipos de materiales y objetos funcionaron como medios de intercambio en los bulliciosos mercados.
Pocos eventos en Norteamérica son tan icónicos de los pueblos nativos como el powwow, una reunión de uno hasta cuatro días de danzas al compás de cantos y música de tambores.
Las principales órdenes para llevar a cabo las tareas de evangelización y enseñanza fueron, en orden de llegada, la franciscana, la dominica y finalmente la agustina.