La tradición ha señalado que fue en el vetusto árbol que se encuentra en Tacuba –o lo que queda de él, pues por lo menos en dos ocasiones ha sido quemado– donde ocurrió el hecho.
En un predio de la colonia Tránsito, arqueólogos del INAH registraron una treintena de chinampas donde se asentaba Ateponazco, un sitio que perteneció al campan de Teopan.