La huida de Quetzalcóatl habría tenido lugar en el inframundo y la gesta del rey-sacerdote correspondería a su vejez, a su muerte como Sol, y a su renacer como estrella de la mañana.
En el Gran Nayar el cuerpo se decora de manera especial solamente para ciertas ocasiones, pues los seres humanos, a partir de ese maquillaje sagrado, se convierten temporalmente en determinados seres del otro mundo.
Piedras o gemas consideradas muy valiosas, chalchíhuitl y xíhuitl (jades y esmeraldas), aparecen mencionadas muchas veces en los códices como metáforas de lo que es bello y valioso.
En las sociedades prehispánicas, las flores ofrecen un amplio panorama de significados, que fueron adaptados a las diversas cualidades de las diferentes especies.
Esta ofrenda contenía ejemplos muy representativos de objetos elaborados con materiales de origen orgánico, por lo cual se estableció un proyecto para su conservación y estudio.
En las ruinas del recinto sagrado de Tenochtitlan han sido exhumadas diversas esculturas identificadas como dioses del pulque. Una de ellas apareció en el muro oeste del Templo de Tezcatlipoca.
Es una exposición que dará a conocer el trabajo de investigación y restauración hecha a una escultura de grandes dimensiones con la imagen del apóstol que data de finales del siglo XVI.
José Humberto Medina González y Baudelina L. García Uranga
A finales de la primera década del siglo xx, el Museo Nacional de México organizó una expedición al norte-centro del país, región considerada en esa época una terra incognita desde el punto de vista arqueológico.
Aunque Cerro Barajas se encuentra en un área que para la época de la conquista española estaba habitada por grupos de cazadores-recolectores, muestra rasgos propios de las sociedades mesoamericanas.
K’uhul Chatahn winik, ‘persona divina de Chatahn’, es un título de tradición muy antigua: se le menciona en el norte de Petén desde el Clásico Temprano.