La práctica de portar orejeras se remonta al Preclásico Temprano. Para ello era necesario perforar el lóbulo de la oreja, lo que al parecer se hacía durante la infancia. Según Sahagún, entre los mexicas esto ocurría durante una de las dos fiestas movibles que se realizaban cada cuatro y ocho años. Las orejeras se fabricaban en diversos materiales, con distintas formas y una variedad de diseños tal que es posible suponer que su objetivo último era señalar el estatus de su portador, así como su pertenencia a un grupo social determinado.
La producción de alimentos es un hecho cultural cuyas formas específicas son resultado de una suma de factores como lo que la tierra ofrece –en función del clima, el relieve, la hidrografía, el tipo de suelo–, el conocimiento acumulado sobre el ciclo de desarrollo de las plantas y las costumbres de los animales que se capturan, las técnicas para sembrar, recolectar, cazar o pescar, así como la eficiencia de los instrumentos disponibles para tales fines y para preparar los alimentos.
El entorno del sitio es de espesa selva, la cual da refugio a una abundante fauna, que incluye muchas especies de aves, monos araña y aullador, oso hormiguero, tapir, entre otras.