Existe un importante vínculo material entre la capa de pintura, los aplanados y el muro subyacente, por lo cual todos estos estratos materiales forman parte integral del sistema pictórico.
Las figurillas de la isla de Jaina resultan verdaderas obras de arte, son la concreción de la apariencia del mundo y el sentido de la belleza que tuvieron los habitantes de Jaina.
De acuerdo con las ideas de las corrientes mecanicistas y circulacionistas, las ciudades debían adaptarse a la fluidez del aire y del agua con el fin de prevenir y curar las enfermedades.
El arribo de extranjeros a la zona de los lagos del Anáhuac y los miles de indígenas que se les unieron provocaron el rompimiento del orden socio-económico establecido.
La escena es una imagen de guerra: tres dioses dibujados a línea y sin color contrastan con el pigmento rojo intenso del fondo, que recuerda la sangre.