El empleo de la escritura pictográfica -en la que se continuó pintando los jeroglíficos de los códices- como prueba legal ante los tribunales españoles, destaca entre los modos y mecanismos de adaptación de los pueblos indígenas a la justicia colonial durante el siglo XVI.
El presente número de Arqueología Mexicana está dedicado a exponer la problemática de la exploración y el estudio de las rutas y caminos del México antiguo.
Los avances en el desciframiento de los glifos han permitido reconocer las firmas y los nombres de algunos pintores y escultores mayas de la antigüedad, de manera semejante a los artistas plásticos de hoy.
Para legitimar su dinastía y forma de gobierno, los aztecas se declararon descendientes de los toltecas. En Tenochtitlan copiaron diseños y el estilo arquitectónico de Tula.
Los asentamientos de Mesoamérica presentan una gran diversidad de diseños en sus emplazamientos y una amplia integración con los elementos naturales, con lo cual crean nuevos paisajes culturales.
Los escudos de armas de Tlaxcala son una muestra del uso de la pictografía prehispánica en algunos documentos –como los legales– emitidos por la corona española.