En el Cenote Sagrado se han llevado a cabo dos periodos de investigación subacuática que han permitido la recuperación de abundantes materiales culturales.
Para cuidar estos mantos acuíferos se requiere del compromiso de autoridades, ciudadanos, empresas constructoras y turísticas, así como del propio turista.
Es difícil interpretar todos los elementos grabados en la pieza; sabemos que representan un conjunto de signos, muchos desconocidos. Sin embargo, es posible identificar algunos de ellos.
Los cenotes –entre 7 000 y 8 000– constituyen uno de los rasgos más llamativos del paisaje de la península de Yucatán y su presencia contribuyó al desarrollo de las grandes ciudades. Han tenido un lugar especial en la vida ritual de los grupos mayas.