Algunos investigadores reportaron la existencia de vestigios culturales debajo de la lava del Pedregal. Las primeras noticias sobre hallazgos arqueológicos son de 1867 y fueron hechas por Guillemin Tarayre.
Son varios los enfoques en la arqueología en los que se consideran aspectos de la relación entre los grupos humanos y su entorno, natural o construido.
La autora muestra el universo lingüístico a través de la lingüística descriptiva, la antropológica, las clasificaciones de las lenguas y glotocronología.
La geografía y orografía de Mesoamérica han sido determinantes en su gran diversidad de climas y ecosistemas, así como en su diversidad cultural, y han favorecido la selección y domesticación de gran cantidad de especies.
En 1957 fue descubierta una tumba real, cuando el equipo dirigido por Alberto Ruz Lhuillier exploraba el Templo XVIII-A, ubicado al sur del Grupo de las Cruces, el área ceremonial más importante de Palenque.