Cuando Alexander von Humboldt llegó a la capital de la Nueva España en abril de 1803, de inmediato fue al encuentro del geólogo madrileño Andrés Manuel del Río.
El jade tuvo importancia ritual, política y económica en las civilizaciones de Mesoamérica. Gracias a su gran resistencia a la intemperie, los objetos arqueológicos tallados en esta piedra aún conservan sus cualidades.
En el Rif, como en gran parte del mundo islámico no ortodoxo, existe una creencia que atribuye a seres humanos particulares la capacidad de hacer milagros.