El jaguar es la representación en muchos pueblos indígenas, contemporáneos y antiguos, del máximo poderío, nobleza, valentía y violencia, sea en su forma animal o como naguales de los hombres poderosos y de los brujos más malignos.
La utilización de la flora silvestre es tan antigua como el hombre mismo, y tal vez su origen se remonte a los periodos glaciares, a los primeros pobladores del continente americano.
La desestabilización que experimentan algunos vestigios puede afectarlos en mayor o menor grado, por lo que la labor del conservador es indispensable para darles la estabilidad necesaria en su nuevo ambiente.