Se observa a la derecha a un individuo sentado sobre una piedra colocada sobre un rectángulo azul, tal vez un río. Podría tratarse del señor o gobernante que vivía en Cerro de la Sangre.
Cuando un huichol logra obtener “el don de ver” y convertirse en un ancestro deificado, un aspecto de su alma se manifiesta como un pequeño cristal de roca.