Con base en los vestigios localizados se determinó que la región estuvo habitada desde hace 2200 años y que ahí se desarrolló, con variantes , la llamada tradición de Tumbas de Tiro.
El papel de la guerra fue esencial para la conformación de Mesoamérica como área cultural. La convivencia pacífica permitió la difusión de ideas y tecnologías.
Los asentamientos de Mesoamérica presentan una gran diversidad de diseños en sus emplazamientos y una amplia integración con los elementos naturales, con lo cual crean nuevos paisajes culturales.
Las investigaciones de las últimas décadas han traído nuevas maneras de entender el papel que desempeñó la guerra –con un considerable cúmulo de datos relacionados con ella– en la integración del área mesoamericana y en el desarrollo de sus grandes ciudades.
Entre 2003 y 2006, la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH realizó un proyecto de investigación arqueológica en las riberas del río Grande de Santiago, que abarca sitios localizados en municipios de Nayarit, principalmente, y Jalisco.