En tiempos prehispánicos, el cuitlacoche no se consumía y sólo se veía como una condición indeseable de la milpa.
Los significados de lo nombres de los hongos de Zongozotla pueden agruparse en categorías que se basa en la nomenclatura que los tutunakú dan a los hongos.
Destaca el hongo amarillo chaxanat tonkgolo (Cantharellus lateritius), la especie más conocida por la comunidad.
Existen algunas evidencias que nos han permitido determinar la relevancia de los hongos desde la época prehispánica. Su uso estaba relacionado con fines espirituales y sagrados.
Amanita thiersii, el hongo que consumen los apaxquenses, que nos es tóxico, como si lo son otros hongos del género Amanita.
Podaxis sp., el “hongo blanco comestible”, uno de los principales alimentos recolectados en la temporada de lluvias en la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán.
En Oaxaca hay más de 2 500 especies de hongos macroscópicos.
En la región es posible encontrar más de 200 especies de hongos aunque sólo se utilizan poco más de 30.
En el estado de Michoacán se han registrado más de 652 especies de hongos y líquenes.
Las levaduras, minúsculos hongos, han sido utilizadas por distintas culturas. Se les relaciona con dos bebidas que, utilizadas con moderación, tienen múltiples beneficios para quienes las consumen.
Debido a la naturaleza perecedera de los hongos, es muy difícil encontrarlos en contextos arqueológicos; sin embargo, existen representaciones de estos organismos.
Los lacandones saben bien que si la selva tiene kuxum, los suelos serán más ricos y fértiles. Kuxum es como se le llama a todos los hongos,
La preparación y el consumo de alimentos se imbrican con la tecnología, el sistema social y la ideología de los grupos humanos.
En tlahuica, el término nchjo se usa para referirse a los hongos comestibles y lukuchjo para los hongos locos o tóxicos.
Un pueblo micófilo es aquel que demuestra interés especial hacia los hongos; uno micófobo, es aquel que tiene aversión hacia los hongos.
Los nahuas tlaxcaltecas se refieren a ellos como nanácatl, que quiere decir “carnoso”, debido a su consistencia al tacto y al paladar.
Pese a la importancia de los hongos silvestres en México, son pocas las investigaciones arqueológicas que han enfocado su estudio en este tema. Debido a la naturaleza perecedera de los hongos, es muy difícil encontrarlos en contextos arqueológicos; sin embargo, existen representaciones de estos organismos.
En lo relativo a la cultura de los hongos silvestres, el incipiente desarrollo de las investigaciones arqueológicas y etnohistóricas no permite aún dimensionar en su justa medida las características precisas de dicha relación
De los hongos (por ejemplo, los alimenticios), no todas las especies conocidas cuentan con el mismo estatus de preferencia, consciente o inconsciente, en una cultura.
Los antiguos nahuas los llamaban teonanácatl, teuhyinti, mazananácatl, tepexinanácatl y teotlaquilnanácatl.
Los hongos no son plantas ni animales, son hongos y hasta tienen su propio reino: el reino Fungi.
En México se han registrado hasta ahora más de 1 000 nombres en distintas lenguas, con los cuales se denominan a cientos de especies de hongos.
Entre los wixaritari, el conocimiento acerca de la biodiversidad y su aprovechamiento ha prevalecido casi intacto.




















































