La Danza del Palo Volador tiene varios lapsos.
Es considerada elemento relevante del acervo cultural de México.
El palo volador, se ubicaba en un espacio abierto y público.
Entonces, se volvieron a ir y nunca más regresaron.
El número de participantes es una transformación simbólicas del mismo principio cosmogónico.
El objetivo fundamental de los actos en la cima del Volador es dirigirlos a los cuatro puntos cardinales.
La concepción original de la Danza de los Voladores ha logrado pervivir, sin embargo, no sucede lo mismo con la vestimenta.
Los voladores son cuatro, en correspondencia con los rumbos del universo.
La base del tronco debe aplastar un polluelo de guajolote o de gallina.
Se requiere de la participación de la mayoría de los miembros del grupo.
Una vez seleccionado el árbol se siguen una serie de pasos rituales.
El de los Voladores es un ritual de alcance panmesoamericano cuya antigüeedad es de por lo menos 2 500 años.
El de los Voladores es un ritual de alcance panmesoamericano cuya antigüedad es de por lo menos 2 500 años. El hecho de que se siga practicando en la actualidad, aun con todas las variaciones que le ha impuesto el tiempo y la transformación del entorno en que se practica, es todo un alarde de persistencia cultural.
Ochenta años de un proceso complejo y creativo.
En la época prehispánica el rito del Volador tuvo clara relación con el sacrificio humano.
Para subir a este dicho cuadro, que era donde se sentaban los indios voladores
La evidencia arqueológica más antigua de la Danza del Volador proviene del Occidente de México.
El ritual de Volador escenifica de manera solemne la conjunción de las fuerzas luminosas y calientes del mundo superior con las fuerzas oscuras y frías del inframundo, a través del poste, que constituye el axis mundi.













































