Procedentes de Aztlan, su mítico lugar de origen, los mexicas lograron convertirse, tras una larga peregrinación custodiada por su dios tutelar Huitzilopochtli, en los orgullosos pobladores de una vigorosa y compleja ciudad-Estado que fue la maravilla del Nuevo Mundo: México-Tenochtitlan.
En este vistazo a la organización social del Valle de México vamos a hablar una vez más de lo nahuas, pero antes quisiéramos recordar que éstos no eran lo únicos habitantes del Valle de México.
La palabra "panteón", en su acepción original griega, significa "todo dios", y en lengua latina, se refiere al templo romano dedicado a todos los dioses.
Formas heredadas de anteriores culturas así como monumentos historiados que inauguran una tradición artística inédita forman el magnífico corpus artístico que México-Tenochtitlan nos dejó como legado inigualable de su gloria y poderío.
Quetzal: palabra tan exuberante en significados míticos y resonancias poéticas para los pueblos mesoamericanos, como deslumbrante es el colorido plumaje del ave real, cierta.
Antes de ser este Sol, fue su nombre Nanáhuatl, que era de Tamoanchan. Águila, tigre, gavilán, lobo; chicuacen écatl (6 viento), chicuacen xóchitl (6 flor); ambos a dos son nombres del Sol.